Burgos, más allá de las morcillas: Covarrubias y el desfiladero de la Yecla

Cuando uno dice Burgos, lo primero que se nos viene a la cabeza es su imponente catedral y, como no, la morcilla. Sin embargo, Burgos esconde una de las provincias más hermosas de España que conviene descubrir poco a poco. Hoy os hablo de dos de los destinos que te puedes encontrar en la zona: Covarrubias y el desfiladero de Yecla.



Covarrubias es una villa situada a 41 kilómetros de Burgos, en una posición ideal puesto que también está muy cerca de otro gran destino en la zona, Lerma. Pasear por su recinto urbano, declarado Bien de Interés Cultura, es una experiencia magnífica, porque podrás ver el urbanismo típico castellano y las típicas casas con vigas de madera que tanto nos encanta a los que estamos acostumbrados a la impersonalidad de las grandes urbes.

Para empezar tu paseo, te recomiendo lo hagas por el arco del Archivo del Adelantamiento de Castilla. En ese mismo arco se encuentro la oficina de turismo en donde una simpática chica te dará todos los detalles que necesites para sacar el máximo partido a la visita.



Lo más destacable del pueblo es la Iglesia de Santo Tomás, la Colegiata de San Cosme y San Damián y la antigua muralla. Fuera de la villa, no dejes de pasear por la ladera del río. El paisaje es digno de ver. Y si tienes la suerte de cruzarte con los lugareños, seguro que, como en mi caso, disfrutarás de ese ambiente que sólo se vive en los pueblos.

Curiosa la vinculación que tiene Covarrubias con Noruega, gracias a la Princesa Kristina, que en 1258 llegó a España para contraer matrimonio con el infante don Felipe, hermano de Alfonso X el Sabio, para morir cuatro años después.

Desde Covarrubias, la oficina de turismo nos recomendó dirigirnos hacia el desfiladero de la Yecla pero rodeando la zona, para así poder pasar por los territorios donde se grabó "El bueno, el feo y el malo", los restos del Monasterio de San Pedro de Arlanza (¡digno de ver!) y Santo Domingo de Silos.



En mi caso, la parada final fue el desfiladero de la Yecla, un espacio natural cercano al cañón del Río Lobos y que, gracias a una pasarela colgante, permite recorrer y ver de primera mano la garganta excavada en el relieve. Nos explicaron que si nos acercábamos en torno al mediodía, podríamos ver a los buitres, que a esa hora bajan en su vuelo buscando comida. Y en efecto, los vimos muy muy cerca. Si vas en coche, puedes aparcar después del tunel, en el lateral de la carretera, y recorrer a pie el desfiladero. Es apto para todo tipo de público.


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