Qué ver en Laguardia, un viaje al medievo entre vinos subterráneos

Seguro que vosotros, alguna vez cuando habéis visitado un lugar, habéis sentido una conexión especial, como si algo te invitara a volver una y otra vez. Eso me pasó a mi en Laguardia, una pequeña villa medieval situada en Álava pero a muy pocos kilómetros de Logroño que te atrapa entre sus muros de una forma mágica.



Su situación ya hace que sea un lugar privilegiado, pues se encuentra en un paraje precioso, rodeado de viñedos, mucho verde y montañas. Si a su entorno le sumamos su interior, una villa amurallada en la que se respira, por completo, el ambiente del medievo, el resultado es espectacular.






Laguardia es pequeña, pero tiene muchos atractivos para poder disfrutar de ella, ya no sólo unas horas, sino incluso una jornada entera. Te recomiendo entrar en la villa por la Puerta Nueva o de Carnicerías, porque de ese modo entrarás derecho a la Plaza Mayor, en donde, además del Ayuntamiento, podrás encontrar uno de los curiosos atractivos de Laguardia: el reloj de carillón del que salen unos muñecotes muy simpáticos que bailan al ritmo del pasacalles típico de las fiestas. Eso sí, sólo salen a las 12:00, 14:00, 17:00 y 20:00. Y si quieres verlos bien, mejor vayas cinco minutos antes, porque la plaza se llena de gente mirando hacia el reloj.



Como viajeros que sois los que leéis este blog, debéis saber que hay un pequeño rincón que, a modo de dos esculturas, sirven para homenajearnos. Uno representa un conjunto de zapatos, y otro un grupo de bolsos y maletas, todo ello de bronce.



Estando donde estamos, a dos pasitos de La Rioja, el vino es otro de los puntos fuertes de Laguardia. La villa se podría recorrer de forma subterránea si pudiéramos unir todas las bodegas que, bajo tierra, recorren sus calles. Cada edificio tiene su bodega subterránea, muchas de ellas visitables. Yo opté por las Bodegas Carlos San Pedro Pérez de Viñaspre, un ejemplo perfecto para conocer cómo se hace el vino de forma tradicional. Además de conocer todo el proceso, podrás catar el vino directamente del depósito. ¡Y todo ello en el subsuelo!


No te vayas de Laguardia sin vistar antes el Poblado de la Hoya, a tan sólo 700 metros del centro histórico. Se trata de un yacimiento que descubrió un vecino en 1935 y que se trata de un poblado de hace 3.400 años. Además de ver las ruinas del mismo, podrás ver una reconstrucción de las casas típicas y entender cómo vivían en aquella época. Su acceso es gratuito.


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