Viajar a la Costa Oeste de EEUU y Ruta 66: Consejos y preparativos



Escribo estas líneas apenas unas horas después de haber vuelto a España tras un viaje de película. Tras muchos años sonándolo, este verano hemos hecho realidad poder conocer la Costa Oeste de Estados Unidos y una parte de la Ruta 66. Sois muchos los que, a través de mi cuenta en Instagram, me habéis preguntado la ruta, de modo que aquí va. En próximos post iré desgranando destino a destino, pero de momento, vamos con este post resumen de lo que serían los preparativos.

Y lo primero de todo, debéis saber que para entrar en Estados Unidos necesitáis rellenar el documento conocido como ESTA. Se pide online, previo pago de 14 dólares y en unos días recibiréis la confirmación de que podéis entrar al país. Pasaporte en regla y permiso de conducir internacional son la otra documentación que necesitaréis (Cuesta 10,30 euros y, aunque nunca me lo pidieron, os lo recomiendo para ir tranquilos por si acaso...). Y MUY importante, viajar con seguro médico. De nuevo, yo no lo utilicé, pero si tenéis la mala suerte de tener que visitar un médico por cualquier motivo... son carísimos, de modo que ir asegurado es imprescindible.

¿Cuántos días necesito y qué debo visitar?

Como siempre os digo, esto es lo más subjetivo porque, seguramente, estará muy marcado por las posibilidades que tengáis en función de vuestras vacaciones. Lo que sí os diría es que un viaje de este calibre no debería durar menos de dos semanas. En nuestro caso han sido 18 días y puedo decir que ha quedado bastante completo.



A la hora de decidir las paradas de la ruta, tuve en cuenta en primer lugar el destino inicial. Desde Madrid me salía más económico volar a San Francisco , de modo que ese sería el inicio y final de mi ruta. Por cierto, viajar a Estados Unidos en verano es muchísimo más barato si buscáis a finales de agosto y primeros de septiembre que en cualquier otra semana de julio o agosto.

Con San Francisco como punto de partida, planteé la ruta de modo que, en general, no recorriéramos cada día distancias superiores a 300-400 kilómetros. Al final, han sido 4.000 kilómetros recorridos, por lo que es importante valorar los tiempos de descanso. Eso sí, en las rutas hay multitud de paradas obligadas, de modo que el viaje se hace muy ameno.

Así las cosas, la ruta quedó así (incluyo los enlaces de los post donde hablo más de cada parada):

Día 1: San Francisco
Día 2: Recogida del coche de alquiler y Parque Nacional de Yosemite.
Día 3: Las Vegas, atravesando con sus respectivas paradas en el Death Valley Park.
Día 4: Las Vegas.
Día 5: Gran Cañón.
Día 6 y 7: Dos jornadas de Ruta 66, desde Williams hasta Barstow.
Día 8 y 9: Palm Springs.
Día 10: San Diego.
Día 11, 12, 13 y 14: Los Ángeles.
Día 15 al 18: San Francisco.



Algunas consideraciones de la ruta y del por qué de ciertas decisiones. Quizás os sorprende Palm Springs. No suele ser un destino que se incluya en las rutas de la Costa Oeste. En nuestro caso, al ser un destino LGTB (el 60% de la población es LGTB, así como su equipo de gobierno en su totalidad), quisimos parar. Además, es un destino tranquilo, de sol y piscina, por lo que lo planteamos como dos días de relax entre tanto kilómetro.

Cuando organicé las paradas, tuve la sensación de que San Diego se iba a quedar corto con un día, y tras regresar, os puedo confirmar que así es. Nos hubieran hecho falta al menos dos días para conocer bien la ciudad, eso sin contar con que, si queréis visitar el famoso Sea World o su Zoo, deberéis tener en cuenta un tercer día.

Si queréis ganar algún día, hay gente que visita el Gran Cañón en forma de excursión desde Las Vegas. Nosotros preferimos dormir cerca del mismo porque queríamos ver el atardecer...

¿Dónde dormir?




San Francisco y Los Ángeles han sido las ciudades más caras. En el caso de la primera, se trata de la ciudad, de todas las que he viajado, donde he encontrado los hoteles más caros. Pero caros de asustar, porque además estamos hablando de hoteles muy sencillos, en los que en la mayoría se comparte habitación. La calidad-precio en esta ciudad en cuanto a alojamientos es, desde luego, muy deficiente. Y buscar un AirBnb, en mi caso, tampoco fue una solución, eran igual de caros y, cuando eran baratos, estaban demasiado alejados del centro. En el caso de Los Ángeles sí optamos por un apartamento. Las Vegas nos sorprendió porque sus hoteles son bastante baratos (aunque luego te lo gastas allí...) y los hoteles de la Ruta 66, Yosemite o San Diego, también son económicos (o al menos, hay variedad para elegir a precios razonables).

Así las cosas, estas fueron nuestras elecciones (todas recomendables):

* San Francisco: Hotel Perramont. (Nuestra primera vez en un hotel con baño compartido. Al principio daba un poco de miedo, pero resultó ser un  hotel limpio y con el baño igualmente limpio, de modo que oye, ni tan mal. Para una noche... tampoco nos íbamos a complicar o a arruinar)
* Yosemite: Hotel Alpenhof (Los precios en el interior de Yosemite eran bastante elevados, de modo que cogimos este a la salida del parque, en la zona llamada Mammoth Lakes).
* Las Vegas: Hotel Luxor.
* Gran Cañón: Gran Canyon Inn and Motel.
* Laughlin: Avi Resort Casino.
* Barstow: Budget Inn.
* Palm Springs: La Dolce Vita (Gay Resort).
* San Diego: Kings Inn.
* Los Angeles: Apartamento Mister Bnb.
* San Francisco: City Center Inn and Suites.

¿Cómo conducir en Estados Unidos?

Alquilar un coche para realizar este viaje me parece algo imprescindible. Además, no es caro. Yo lo hice vía Rentalcars.com y pagué 342 euros por 14 días de coche, con kilometraje ilimitado, seguro básico y conductor adicional. La gasolina es igualmente asequible. He recorrido 4.000 kilómetros llenando el depósito unas 6 veces, es decir, unos 200 euros apróximadamente de gasto en gasolina.



Conducir en la Costa Oeste y Ruta 66 es muy fácil. Iba muy asustado por esas enormes autopistas de infinitos carriles de Los Ángeles o San Francisco, pero a la hora de la verdad no da tanto miedo, porque los conductores americanos son muy respetuosos con las señales. En todo caso, la mayoría de la ruta no pasa por estas autopistas, sino por carreteras secundarias mucho más sencillas.

Aquí van unos consejos para conducir por Estados Unidos:


  • Acostúmbrate a un país en el que los litros son galones, los kilómetros millas y los kilómetros por hora, MPH.
  • Los semáforos no se encuentran en la misma altura que en Europa, encima de tu coche, sino enfrente. Choca al principio pero realmente es mucho más cómodo para la vista.
  • Cuidado con los límites de velocidad. Hay radares y mucho coche de policía escondido en las carreteras preparado para salir detrás de los infractores. Y las multas no son pequeñas. Como tampoco lo son si tiras cosas por la ventana del vehículo.
  • En los semáforos en rojo, si estás en el carril de la derecha, y vas a torcer hacia ese lado, se permite que lo hagas con la luz en rojo siempre que el tráfico te lo permita. Yo no me atrevía, pero terminé haciéndolo un par de veces cuando me pitaron los coches de atrás...
  • En esta ruta vas a necesitar GPS. Pero no gastes en alquilarlo (es caro), tu móvil te ayudará perfectamente.
  • Busca con Google Maps las gasolineras más cercanas, y comprueba su precio. Varían mucho de una a otra, y puedes llegar a ahorrarte 2 dólares por galón entre una y otra. 
¿Y el aparcamiento?

En la mayoría de hoteles de la ruta ofrecen parking gratuito, así como en los parques nacionales. Donde tendrás que tener cuidado con el aparcamiento es en las grandes ciudades, pues en la mayoría de las zonas están controladas por parquímetros. Y ojo, porque hay muchos tipos. Algunos te permiten aparcar 2 horas, otros 3, otros 1... otros sólo por las tardes... De modo que presta siempre mucha atención a los carteles con las normas. Y una vez comprendidas, aparca el coche y mete el dinero en el parquímetro que encontrarás al lado de tu coche. En Los Ángeles os recomiendo descargar la app SpotAngels, que muestra un mapa de la ciudad y las instrucciones de aparcamiento de cada calle, e incluso permite ver aquellas donde puedes aparcar gratis (que las hay).



Cómo tener conexión de Internet y 5G en Estados Unidos


Es bastante importante ir conectado a este viaje. Una de las razones es el uso del GPS que te comentaba anteriormente. Por ello, asegúrate si tu compañía tiene roaming o no. Si no es así, como era mi caso, no te preocupes, porque encontré unos días antes de viajar una solución que me ha conquistado: Holafly. Holafly es un servicio que te mandará a casa una tarjeta sim válida para Estados Unidos por los días que contrates, con Internet ilimitado y, en mi caso... ¡Resultó ser 5G! A excepción de algunos puntos del Gran Cañón o Death Valley, en el resto del viaje siempre tuve cobertura (en esos puntos, en todo caso, nadie tenía conexión). Podéis comprarla en el siguiente enlace y si introducís el código UNMAPAENLAMALETA tendréis un descuento del 5%.

¿Cuánto presupuesto necesito?

Más arriba tenéis el precio del coche, una aproximación al alojamiento... teniendo en cuenta el precio del billete de tren, algunos extras como pueden ser la entrada a ciertas atracciones y la comida, podéis calcular fácilmente unos 2.000-2.500 euros por persona. Comer no es barato, es complicado bajar de los 10 dólares por comensal y comida, a excepción de algún puesto callejero con perritos calientes a 4-5 dólares... o si optas por comer en supermercados, que siempre tienen comida preparada, ensaladas (van al peso, el resultado acaban o siendo tampoco barato) o sandwichs. En la mayoría de los sitios el agua es gratis. Tenedlo en cuenta si necesitáis economizar la cuenta final de los restaurantes. Y tened en cuenta el 10-15% de propina que se sugiere y que, en algunos casos, te cobrarán directamente redondeando la cuenta hacia arriba.


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